lunes, 22 de octubre de 2012

Tempo

Cada día soy menos joven, más viejo...
Las piernas de ese caballero caminan sin cesar,
acelero el paso para que no me deje atrás,
pero atrás me dejó, es mi vida, es mi cruz.

Este cuchillo me hace sentir vulnerable, débil,
me hace sentir inútil, es un proyector de malas decisiones.
Es una de las 3 libras que ando en mi espalda,
y es una libra maldita... ciega e inocente.

Muro finito, de ti hoy me río...
camino y camino, y a pesar que voy tarde voy,
aunque nadie me vea, aunque nadie me admire.
Enfrento obstáculos que son suficientemente fuertes
para hacerme no ser, ser sin ser no tiene sentido.

Animal, animal, eso es lo que es, eso es lo que soy
y asco me doy, porque este no debería ser yo.
Dios, gracias, gracias por quitarme de mi camino a eso
eso que solo sabe disfrutar de placeres terrenales,
a ese bloque de ternura y dolor...,
por darme fuerzas para ser mejor persona,
por darme lecciones, por ser mi día a día.

Porque muchas personas se atreven a nombrarte,
a llamarte… y sé que te dan asco, me dan asco.
Actuar bajo tu doctrina, eso haré… sin perder más tiempo
Nada más… no necesito más, porque nada mas tengo,
escuché la flauta, y un grupo de amigos me espera a lo muy lejano, 
regreso con ellos, regreso a ser yo, el yo que tanto deseaba...
el que hace tiempo anhelaba, el que amo...
mi yo verdadero, fuerte, puro... eterno.


No hay comentarios: